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Estos son los 10 mejores motores de la historia del automóvil

Por haber impulsado vehículos que han pasado a la historia. Por sus innovaciones técnicas y tecnológicas. Por sus prestaciones, o simplemente, por el valor simbólico que encerraron, elegir los mejores motores de la historia depende de multitud de factores, en ocasiones subjetivos.

El mundo del automóvil está lleno de creaciones tecnológicas que merecería la pena resaltar, especialmente en un momento en el que el progresivo endurecimiento de las normativas anticontaminación, pero también la electrificación paulatina de los propulsores, hace que muchos de estos motores legendarios puedan quedar en la categoría de meros recuerdos irrepetibles.

Aunque elegir entre todos los motores relevantes que se han desarrollado en la historia resulta complicado, estos son, por distintos motivos, los diez considerados más importantes:

BMW/PSA 1.6 THP

El motor 1.6 desarrollado conjuntamente por BMW y PSA pasó desapercibido en el momento de su lanzamiento, aunque se trataba de todo un anticipo de lo que ahora se considera un motor moderno. Estaba dotado de inyección directa de gasolina de alta presión, distribución variable, bomba de agua eléctrica y de aceite de caudal variable.

Destacaba en su momento por consumir una cantidad de combustible razonable, sin producir especiales vibraciones, y sin que se produjera un retraso en la respuesta del turbo. Unas características que hicieron que este motor estuviese dentro de la oferta del deportivo Peugeot RCZ R, que llegó a ofrecer una potencia de 270 CV. En la actualidad, este bloque está presente en multitud de Mini y modelos Peugeot.

Porsche 4.0 M97.74

Ferdinand Porsche y Hans Mezger se vieron en la necesidad de desarrollar un motor bóxer de seis cilindros que pudiesen utilizar en su Porsche 911. Y en ese momento, se plantearon la posibilidad de crear un único motor que se pudiese utilizar tanto en coches de calle como de competición. Aunque en el motor resultante se han ido aplicando mejoras importantes, como por ejemplo la incorporación de la refrigeración por agua, el bloque bóxer continúa siendo toda una referencia.

El conocido como “Bloque Mezger” se ha considerado, desde su lanzamiento, uno de los motores más versátiles, capaz de alcanzar sin problemas las 9.000 rpm, pero también los 620 CV y 700 Nm en los bloques 3.6 que incorporaba el 911 (997) GT2 RS de 2010. Aunque la versión 4.0 que montaba el 911 (997) GT3 RS de 2015 es aún el considerado referente en lo que a motores bóxer se refiere, con sus 500 CV y su par de 460 Nm.

Honda 2.0 F20C2

Honda llevó a cabo una apuesta tecnológica muy importante con este bloque, el considerado el mejor representante de la tecnología VTEC. Estas siglas responden a las de distribución variable controlada electrónicamente. En este caso, los árboles de distribución contaban con dos tipos de levas: las primeras tenían un perfil más conservador, encargadas de abrir las válvulas poco y despacio, mientras que las segundas podrían ser consideradas más deportivas o de competición, ya que eran las responsables de abrir las válvulas mucho más rápido, hasta ofrecer 240 CV a 8.300 rpm.

De esta forma, cuando la centralita del motor decidía que era el momento ideal, habitualmente entre las 5.500 y las 6.500 rpm, un sistema hidráulico se encargaba de desplazar los árboles de levas y cambiaba la distribución, ofreciendo un rendimiento espectacular.

BMW 3.2 6L

La marca alemana siempre ha mostrado una clara predilección por los motores de seis cilindros en línea, presentes en sus vehículos desde 1933. ¿Su principal ventaja? Se trata de motores muy equilibrados, ya que los movimientos de los pistones y bielas son simétricos a su eje trasversal.

En el caso del motor 3.2 que incorporaba, por ejemplo, el BMW M3, llamaba la atención su comportamiento deportivo, que era capaz de alcanzar holgadamente los 8.000 rpm y una aceleración sorprendente. En el caso de la versión CSL, la presencia de una admisión de fibra de carbono y de un colector de escape rediseñado ofrecía un sonido más que característico.

Ferrari 4.5 V8

La historia de este bloque va unida, irremediablemente, a la del Ferrari 458 Speciale, lanzado a principios de este siglo, y que parte del motor 4.2 y 390 CV que incorporaba el Maserati Coupé. Pero Ferrari decidió ir más allá del desarrollo de este bloque, incluyendo un nuevo cigüeñal plano, más ligero, lo que reduce las inercias del motor.

Entre sus principales características, destaca la mejora en la salida de los gases de escape y su respuesta del acelerador, muy característico en los Ferrari de motor central, lo que ha llevado al bloque 4.5 V8 del Ferrari 458 Speciale a ser considerado como uno de los mejores motores V8 de la historia.

Mercedes-AMG 4.0 V8 Biturbo

El motor desarrollado por Mercedes destaca especialmente por su bajo peso y por su consumo contenido… al menos, cuando se conduce a ritmos normales. Su capacidad para entregar su par máximo a partir de 3.000 rpm y su tacto del acelerador hacen que sea una de las opciones V8 con un mayor reconocimiento.

A pesar de que sus 4,0 litros de cubicaje puedan parecer escasos en comparación con los de algunos de los modelos de su competencia, lo cierto es que la aportación de su biturbo hace que su sonido y su rendimiento, que en el caso de la variante incorporada en la versión AMG GT 63S es capaz de desarrollar 640 CV, hace que pueda estar a la altura de los vehículos de mayor cilindrada de Audi, Porsche y Ferrari entre otros.

BMW 5.0 V10

En el año 2005, BMW no supo anticiparse a la revolución de los turbo que se iba a imponer muy poco después, y lanzó un potente modelo bajo la denominación M5 E60 que contaba con un motor 5.0 V10 atmosférico. De él derivaría, poco más tarde, el 4.0 V8 S65 que rendía 420 CV y que estaba presente en el último M3 atmosférico del año 2007.

Este motor se desarrolló directamente aprovechando la experiencia de la marca bávara en la alta competición, especialmente gracias a su equipo BMW Sauber F1, y contaba con todos los adelantos disponibles para motores atmosféricos, a excepción de alguna solución especialmente cara como las bielas de titanio. Aunque su par a bajas revoluciones no resultaba muy elevado, sus 507 CV resultaban más que suficientes para ofrecer una sensación auténticamente rabiosa de aceleración y una respuesta del acelerador muy característica.

Mazda 1.3 Renesis

En una lista de motores destacados no podía faltar al menos un representante de los conocidos motores rotativos Wankel con los que ha contado históricamente Mazda. Este tipo de motores cuentan con un pistón de forma más o menos triangular que gira en el interior de una cámara de combustión con una forma especial, y que define tres espacios independientes o cámaras de combustión casi independientes. Frente a los motores convencionales, este tipo de bloques destacan por su bajo peso y su ausencia de vibraciones.

El propulsor 1.3 Renesis estuvo presente en los Mazda RX-8 entre los años 2001 y 2012, y destacaba por ofrecer hasta 230 CV y un par de 2011 Nm que conseguían un comportamiento deportivo más que notable, y un sonido muy peculiar, aunque su consumo de combustible y de aceite no llamaba la atención por ser especialmente contenido.

Audi 2.0 TFSI

Es, probablemente, el bloque más popular y utilizado de todos los presentes en esta lista. Bajo la denominación EA888, este motor está disponible en cilindradas de 1.8 y 2.0 litros, y cuenta con toda la tecnología disponible actualmente en el mercado: turbo twin scroll, distribución variable en fase y alzado Valvelift o inyección dual.

En su versión más potente, presente por ejemplo en el Seat León Cupra R, es capaz de rendir 310 CV y ofrecer una respuesta muy vigorosa. Destaca especialmente por su rendimiento a bajas revoluciones, aunque es a partir de las 6.5000 rpm donde se muestra más cómodo.

PSA 1.2 Puretech

A lo largo de la última década se ha vivido toda una revolución en lo que a motores de tres cilindros y a “downsizing” se refiere. Motores más pequeños que, gracias a la utilización del turbo, son capaces de rendir casi tanto como los bloques de mayor cilindrada. Y además del archipremiado Ford 1.0 Ecoboost, el referente en este sentido es el 1.2 PureTech del Grupo PSA.

Se trata de un bloque que aspira a sustituir al 1.6 THP mencionado más arriba, y que destaca por su suavidad, elasticidad, bajas vibraciones y, especialmente, bajo consumo. Presente en la oferta comercial del grupo desde el año 2001, rinde 130 CV con un par de 230 Nm a 1.750 rpm.

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