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Cómo actuar si te sorprende una inundación al volante

Las lluvias torrenciales que periódicamente se producen en nuestro país pueden llegar a provocar graves desperfectos materiales y personales. Normalmente, cuando ocurre una inundación en una población, los primeros en sufrir los efectos de este fenómeno meteorológico suelen ser los vehículos. Aunque también se puede dar la situación de una riada o inundación en pocos minutos mientras se conduce, para lo que es conveniente seguir una serie de pautas que, en última instancia, pueden suponer la diferencia entre la vida o la muerte.

La primera medida, y tal vez la más importante, es hacer caso al sentido común. Si una zona está cubierta de agua y es desconocida, lo más aconsejable es no cruzarla bajo ningún concepto, ya que puede haber varios elementos bajo la superficie que podrían dejar atrapado al vehículo. Mantener la calma y alejarse de la zona potencial de peligro será clave para evitar riesgos innecesarios.

¿Qué hacer si te sorprende una riada mientras circulas?

En muchas ocasiones, las riadas o inundaciones sorprenden a los conductores. Para estos casos, la DGT ha elaborado un documento con una serie de pautas que es necesario seguir en caso de inundación:

  • Si desconoce el terreno, no cruce. En su lugar, busque una ruta alternativa o solicite información al 112.
  • Aunque conozca la zona, la inundación ha podido variar las condiciones del terreno (desprendimientos, árboles cruzados, etc.); desista de cruzar.
  • Si la altura del agua supera los ejes o los bajos del vehículo y la fuerza de la misma comienza a arrastrarlo, abandone el vehículo.
  • Tal vez no pueda abrir la puerta hasta que se inunde el interior y se iguale la presión; otra opción es salir por la ventanilla.
  • Si el cristal de la ventanilla no baja, rómpalo con un objeto punzante, ya que el parabrisas delantero no se rompe.
  • Salga por el lado contrario al sentido de la corriente y trate de escapar nadando, o bien, encaramándose al techo del vehículo para valorar el modo más conveniente de escapar.
  • Nunca luche contra la corriente, nada a favor de la misma pero dirigiendo el rumbo hacia la orilla, una casa o un árbol.

Inundaciones, ¿cómo afectan al vehículo?

Hasta ahora se ha hablado de lo que habría que hacer ante una inundación repentina. Pero, ¿qué le pasaría a un coche en caso de riada? Lo primero que se debe tener en cuenta es si el coche se ha inundado parcial o completamente. En el primer caso —dependiendo de si el agua ha llegado por encima o no de las ruedas—, no sería necesaria una reparación, más allá de la propia limpieza del vehículo. Si el agua supera la línea de los neumáticos, sí que llevará ciertas reparaciones como la limpieza del radiador o sustituir diversos materiales del interior ante la entrada del agua en el habitáculo.

Pero si el agua ha cubierto por completo el vehículo, sería necesario desmontar todos y cada uno de los componentes del coche, limpiarlos y sustituir los que hayan sido dañados. Una tarea titánica que  superará con creces el precio de un vehículo nuevo.

¿Qué se puede hacer para prevenir? Ante fuertes lluvias, lo más recomendable es aparcar el vehículo en un sitio alto, evitando zonas donde se puedan acumular balsas de agua.

¿A quién reclamar los daños o la pérdida del coche ante una inundación?

Las aseguradoras, excepto el granizo, no cubren este tipo de daños. En estos casos, la indemnización corre a cargo  del llamado Consorcio de Seguros -organismo estatal al que va destinada una parte del dinero que se paga por una póliza cada año- pero sólo si se tiene una póliza a todo riesgo. Si un coche tiene un seguro a terceros básico no se tendrá derecho a indemnización a no ser que se haya contratado una cobertura de lunas.

Tanto la compañía aseguradora en cuestión como el Consorcio pagarán lo estipulado en la póliza. Abonarán lo que costó el coche nuevo si tiene menos de dos años; después se paga el precio de mercado. En este último caso, se utilizan las tablas de tasaciones de la multinacional Eurotax Glass S -baremo que utilizan la mayoría de las empresas de compra-venta de coches de España-.

Si se trata de un arreglo leve lo harán al momento, tras verlo el perito, en el taller donde se haya dejado el vehículo. Si quedó en muy mal estado, el tiempo estimado para recibir la indemnización es de uno o dos meses.

Si no se está de acuerdo con la valoración realizada por la aseguradora o el Consorcio, se puede acudir a los tribunales, aunque según la OCU, ante una Ley tan clara -RD 288/2003- en la que todos los supuestos quedan recogidos, es realmente muy complicado conseguir una indemnización mayor.

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