Publicado el: 21 octubre de 2015

Eficientes y seguros: conductores del siglo XXI

ALD1En los últimos años se ha observado una mayor concienciación social sobre la necesidad de optimizar las habilidades al volante, no sólo para aumentar la seguridad vial sino también para reducir el consumo de combustible y, por tanto, ahorrar dinero. A este cambio de actitud, se suma nuestra labor desarrollada a diario en pro de una movilidad empresarial eficiente y segura.

¿Cuánto ahorraríamos de combustible si aplicarámos pautas tan sencillas como arrancar el motor sin pisar el acelerador? Un 15%, según indica el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. De hecho, en nuestro país, si pusiéramos en práctica estas actitudes eficientes, economizaríamos más de 2.500 millones de litros de carburante al año, unos 6,3 millones de toneladas de CO2. Entonces, si el ahorro es tan importante y siempre buscamos un beneficio económico en nuestras acciones, ¿por qué no ponerlas en práctica?

En nuestra compañía, la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se encuentra en la base de todas nuestras iniciativas, pues siempre buscamos dar respuesta a la movilidad empresarial sostenible a la vez que formamos a conductores eficientes, sin olvidar la importancia de la seguridad en el vehículo. Así, desde nuestra Escuela de Conducción ofrecemos cursos encaminados, por una parte, a optimizar las habilidades al volante, para que sepan reaccionar ante situaciones adversas, y por otra, a incrementar el nivel de seguridad en todas nuestras carreteras. Formar conductores responsables y comprometidos es nuestra labor diaria, pues si desde cada vehículo se implantan estas actitudes, la sociedad, en general, se verá beneficiada.

Usar la primera marcha sólo para el inicio del trayecto, conducir con marchas largas, manteniendo el motor a bajas revoluciones, circular con una velocidad lo más uniforme posible o controlar la presión de los neumáticos son algunas de las pautas que podemos aplicar al volante para convertirnos en conductores eficientes y seguros. Enseñar que con la forma de conducir podemos contaminar menos y aumentar el nivel de seguridad en las carreteras es nuestro objetivo.

Pero además, en el interior del vehículo debemos poner en practica acciones que garanticen la seguridad de todos los pasajeros. Así, es necesario prestar atención a la colocación de los bultos, al uso de los sistemas de retención infantil y a los cinturones de seguridad, entre otros aspectos.

En definitiva, los conductores de este siglo, del siglo XXI, ya se caracterizan por ser eficientes y seguros al volante. Somos muchos los que circulamos por la carretera y si ponemos todo nuestro empeño por ahorrar combustible y aumentar la seguridad dentro y fuera del vehículo, conseguiremos los mejores resultados en pro de todos los conductores.