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Cómo utilizar correctamente el aire acondicionado del coche

Está demostrado que una temperatura interior de 35 grados puede afectar al tiempo de reacción del conductor, por lo que en época estival es más que necesario hacer uso del sistema de aire  acondicionado del vehículo. Siguiendo unos sencillos consejos podemos garantizarnos que el sistema de climatización siga funcionando correctamente y evitar averías.

La inmensa mayoría de los coches del mercado llevan algún sistema de climatización, ya sea en forma de aire acondicionado o climatizador automático de una, dos y hasta cuatro zonas independientes. Con el tiempo, este sistema de confort se ha convertido en un imprescindible en el equipamiento de cualquier vehículo, especialmente en países calurosos, como España que, en pleno verano, registra temperaturas muy elevadas.

Aunque cada vez es más fácil conseguir una temperatura óptima en el habitáculo, es importante tener claro cómo utilizar el aire acondicionado para refrigerar lo antes posible el interior de nuestro coche, especialmente si la temperatura se sitúa por encima de los 35 grados, el límite por encima del cual se ve aumentado el tiempo de reacción.

Lo primero antes de iniciar la marcha es abrir las puertas y las ventanillas y ventilar el habitáculo, durante un minuto, antes de activar el aire acondicionado. De esta forma, se rebaja de forma natural la temperatura interior, se renueva el aire del interior y, una vez ventilado, ya se pueden cerrar las puertas y las ventas para poner en marcha la climatización y que trabaje con un esfuerzo menor.

Recirculación del aire: sí, pero no siempre

En los modelos equipados con climatizador automático, es recomendable activar el modo ‘Auto’ para que el aire se autorregule, sea más homogéneo y se haga un uso más eficiente. En determinados momentos también es bueno pulsar el botón de la recirculación del aire, pero mantenerlo activado favorece que los cristales se empañen, por lo que, pasado un momento desde el encendido, es recomendable volver a poner el modo ‘Auto’.

Hay que evitar, asimismo, que los difusores apunten directamente a la cara, puesto que pueden provocar un resfriado y una incómoda sequedad en los ojos. Independientemente de la temperatura seleccionada, lo más efectivo para aclimatar el interior de un coche es orientar bien los aireadores. Para conseguir un reparto adecuado del aire, lo mejor es colocar los difusores enfocados hacia arriba, no hacia la cara. De esta manera, se consigue que el aire se reparta por todo el coche y que llegue a todos los pasajeros de manera uniforme.

Utilización regular y revisión

Pese a que algunas mañanas de verano son más frescas que otras, sobre todo en determinadas zonas de Europa, es aconsejable activar el aire acondicionado del coche, aunque sea con la temperatura más alta, así se evitará que los cristales se empañen cuando se eleve ligeramente la temperatura exterior.

El circuito de aire acondicionado es hermético y no debería haber pérdidas del gas refrigerante, pero, con el tiempo, pueden aparecer pequeñas fugas en las juntas o en los manguitos del sistema que condicionan el funcionamiento de este elemento. También es posible que se averíe el compresor o, al no realizar un mantenimiento periódico del filtro del habitáculo, aparecer olores indeseados o perder efectividad. Por todo ello es recomendable sustituir el filtro interior cada 15.000 o 20.000 kilómetros y acudir al taller si notamos que el aire acondicionado pierde fuerza o enfría poco.

Detectar una fuga a tiempo puede ahorrarnos bastante dinero, puesto que el gas del aire acondicionado es muy caro y recargarlo puede suponer un importante desembolso. Es muy importante acordarse de encenderlo de manera regular en los meses de invierno, aunque sea solo durante unos minutos, así evitaremos que los conductos y las juntas se resequen.

Por último, es conveniente que la temperatura en el interior del habitáculo se sitúe alrededor de 22 grados. Si seleccionamos una temperatura demasiado baja, sometemos al sistema a un sobreesfuerzo que puede ocasionar un aumento de combustible de hasta un 20%.

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