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lo que hay debajo del capó

Distintos elementos que podemos encontrar bajo el capó de un coche

El vano del motor de un automóvil puede ser caótico y confuso, dada la cantidad de componentes mecánicos y electrónicos que hay. En esta guía visual, se enumeran y se explican todos y cada uno de los componentes que hay bajo el capó de un coche.

1. El número de chasis. También conocido como VIN -Vehicle Identification Number- es como el número de DNI del coche. Es necesario para, por ejemplo, encargar repuestos por Internet. Suele estar grabado en varias piezas vitales del chasis, para dificultar su manipulación.

2. Depósito de refrigerante. Es el más grande de los depósitos traslúcidos del motor. Contiene anticongelante rosado. Su nivel debe comprobarse con el motor frío, y nunca debe abrirse su tapón si el motor está caliente: podría salpicar líquido muy caliente.

3. Depósito de limpiaparabrisas.  La tapa es de color azul, con un icono inconfundible. El deposito en sí suele estar oculto en algún recoveco del motor. Simplemente hay que abrir la tapa y llenarlo por completo -con un líquido específico, que resista bajas temperaturas-, sin miedo a que rebose.

4. Conductos del climatizador. Estos conductos metálicos pertenecen al aire acondicionado. Van al compresor y al radiador del aire acondicionado, y se pierden en la pared del fondo porque entran al climatizador. Son metálicos porque llevan gas a presión. Los pitorros sirven para recargar el gas.

5. Varilla de aceite. Suele ser amarilla, y permite comprobar el nivel de lubricante en el cárter. No va roscada; se saca tirando. En el extremo, tiene dos marcas. Para comprobar el nivel hay que sacarla, límpiarla, volverla a meter, sacarla de nuevo.

6. Tapón de aceite. Sirve para reponer el nivel de lubricante, y está identificado con el icono de una aceitera. Estará cerca de la varilla, pero no siempre al lado. Se suele abrir girando un cuarto de vuelta, aunque puede estar bastante duro. Nunca hay que dejarlo abierto.

7. Caja del filtro de aire. Es fácil de identificar por sus dimensiones, porque está fabricada en plástico y de ella entran y salen conductos de plástico de un diámetro considerable. Puede abrirse sin herramientas -o con un destornillador muy sencillo- para sustituir el filtro.

8.Centralita del motor. Es una caja metálica, alejada de fuentes de calor y a la que hay enchufado un mazo de cables mediante un conector enorme. Controla todo el motor. Es importante que no se rocíe nunca con agua. Tampoco es recomendable su manipulación: soltar los conectores puede ser una odisea.

9. Caja de fusibles del vano. Es una caja con una tapa que se puede retirar sin herramientas y está identificada con el icono de un fusible. En el manual del coche figura la función de cada uno. A veces, hay dos o tres de repuesto, junto con unas pinzas para extraerlos.

10. Batería. Es el elemento más fácil de identificar del vano… siempre que el coche no la lleve en el maletero, un recurso habitual en los automóviles más caros -para mejorar el reparto de peso- o en aquellos con un motor muy voluminoso. El terminal positivo suele ir protegido con una tapita; con frecuencia, de color rojo. Los parámetros clave de cara a sustituirla es la capacidad (59 Ah) y la intensidad máxima  (320A). Durante la sustitución es recomendable medirla para asegurarse de que la nueva cabe en el hueco de la antigua.

11. Líquido de frenos.  Este pequeño depósito se sitúa sobre el cilindro hidráulico que se acciona con el pedal de freno y cerca del servofreno. Contiene el aceite que usa el sistema de frenos para funcionar -a veces, ese fluido se comparte con el actuador del embrague-. En el tapón figura el tipo de líquido.

12. Control de estabilidad. Se encarga de distribuir la presión de frenado a las cuatro ruedas. Se caracteriza por su cilindro metálico -que alberga una bomba eléctrica y un acumulador de presión- y los cuatro conductos metálicos -uno por rueda- que salen del cuerpo de válvulas y se dirigen a las pinzas de freno.

13. Alternador. Es el encargado de generar corriente a 12 voltios para cargar la batería y alimentar todos los dispositivos del coche. Es accionado por la correa de órganos auxiliares -que también mueve el compresor de aire acondicionado-. Su diseño con muchas ranuras de ventilación es muy característico.

14. Silentblocks del motor.  El motor se ´cuelga´ del chasis, normalmente en tres puntos: dos en un lado y uno en el otro. Al acelerar, todo el conjunto del motor se mueve hasta incluso unos 5 centímetros. Los silentblocks son unos apoyos cubiertos de goma que permiten ese movimiento y aíslan de las vibraciones.

15. Bomba de vacío. Todos los motores diésel y muchos gasolina incorporan una pequeña bomba de vacío que alimenta al servofreno y a los actuadores neumáticos como la válvula de descarga del turbocompresor. Es fácil reconocerla por su forma cilíndrica y sus conductos de goma sin abrazaderas.

16. Reglaje de faros. Cada faro incorpora dos tornillos de plástico -con frecuencia, de color llamativo- que sirven para pivotar el proyector en horizontal y vertical y reglar así el haz de luces. Si las luces están muy bajas, se puede probar a subirlas un poco… como medida provisional antes de comprobarlo en un taller.

17. Intercooler aire/agua.  Es un componente con forma de ´lata de sardinas´ gigante al que entran varios conductos… es un enfriador. En este caso, sirve para reducir la temperatura del aire que acaba de comprimir el turbo, aunque también se usan para enfriar aceite o gases de escape recirculados.

18. Dirigibles de lavaparabrisas. Otros conductos llamativos -por visibles- son los que alimentan los pitorros del líquido lavaparabrisas, cuando van montados en el capó del motor. En el caso de esta foto, se trata de pitorros calefactados, lo que explica que, además de un tubito, también llegue a ellos un par de cables.

19. Turbocompresor. Se trata de un componente con forma de doble caracola que normalmente no se puede ver porque está detrás de una placa curva de aluminio -que sirve para proteger del calor a los componentes cercanos- o, como en el caso de este motor, en la parte trasera del vano motor.

20. Catalizador y lambda. El turbo desemboca en un componente cilíndrico -el catalizador- que elimina contaminantes como el monóxido de carbono. Antes y después del catalizador hay dos sensores, las sondas lambda, que miden la cantidad de oxígeno presente en los gases de escape para regular la combustión.

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