Publicado el: 13 marzo de 2017

Sueño al volante en las pruebas del coche autónomo

El sueño al volante, un problema imprevisto para las pruebas del coche autónomoFord acaba de descubrir un grave problema en el desarrollo de sus prototipos de coche autónomo: sus ingenieros se duermen ´al volante´, debido al aburrimiento que supone la supervisión constante de una máquina tras varias horas sin tener que actuar sobre el volante y/o los pedales.

Lo cierto es que se trata de un problema realmente grave, y que seguro surgirá también cuando un usuario cualquiera ´conduzca´ un coche de estas características, pues a pesar de tener que mantener la atención, el vehículo se maneja por sí mismo, lo que significa que el humano no tiene que actuar salvo que haya un imprevisto. Esto implica, por tanto, que Ford tendrá que continuar con el desarrollo y se verá obligado a retrasar la comercialización prevista de este tipo de coches hasta que solucione el asunto.

Y es que una nueva ley en Estados Unidos se encarga de la regulación de la venta de coches autónomos en territorio norteamericano y se divide en seis escenarios, que van desde el 0 -en donde el conductor tiene que hacerlo todo- hasta el 5 -el humano no tiene que actuar en nada relativo a la conducción-. El inconveniente que trae actualmente de cabeza a Ford se produce en el escenario 3, en donde el coche se conduce completamente solo pero necesita estar supervisado en todo momento por los ingenieros por si ocurriese algún imprevisto que el automóvil no pudiese afrontar por sí solo.

Para evitar el sueño de sus ingenieros, Ford ha probado con todo tipo de alarmas, elementos vibratorios y hasta otro ingeniero en el asiento del copiloto; no obstante, tendrá que pasar directamente a los escenarios 4 y 5, y desistir de la venta de coches con nivel de conducción autónoma 3. Por su parte, Raj Nair, directivo de Ford, ha dicho que “está en la naturaleza humana que poco a poco confiemos cada vez más en el vehículo y sintamos que no tenemos por qué prestar atención”.