Publicado el: 17 julio de 2017

Uno de los grandes mitos del automóvil español, el Seat 600, cumple 60 años

600_intEl pasado 27 de junio, hace sesenta años, ´nacía´ el coche más importante de la historia de la automoción en nuestro país: el Seat 600. Este vehículo supuso en su época la posibilidad de acceder a la compra de un automóvil por parte de las familias de clase trabajadora, lo que le valió para ser considerado un símbolo de independencia. Su producción tenía lugar en la Zona Franca de Barcelona y se mantuvo vigente hasta el día 3 de agosto de 1973: llegaron a fabricarse 783.745 unidades.

Su vida, por tanto, se estiró durante algo más de dieciséis años, cifra impensable para cualquier generación de un modelo actual. El diseñador y padre de este modelo fue el italiano Dante Giacosa, que trabajaba para Fiat, marca de la que procedía el Seat 600 y que se encargó de presentarlo internacionalmente en el Salón del Automóvil de Ginebra del año 1955. Dos años más tarde, unos 5.000 trabajadores comenzaron a construirlo en la ciudad condal para venderlo por encargo.

Esta forma de comercialización tuvo que ser abandonada al poco tiempo, pues tras su llegada, las reservas ya tenían que esperar varios meses para hacerse con un ejemplar. Y es que el precio de salida, cifrado en unas 65.000 pesetas -algo más de 390,50 euros al cambio-, era realmente atractivo para usuarios de todo tipo. Además, a pesar de que era un coche pequeño, muchas familias lo utilizaron para desplazarse ´enlatados´ en sus 3,30 m de largo y 1,38 de ancho.

Otra de las claves de su éxito fue su bajo consumo, que hacía frente a la crisis del petróleo existente en aquellos años. Sin darse cuenta, Dante Giacosa, que únicamente quería solventar el problema de movilidad existente en Italia, solucionó la misma cuestión en otros países. Es por ello que el Seat 600 también se importó a territorios del norte de Europa. En cualquier caso, el cese de su producción nunca quedó claro.

Se achacó a que ya no cumplía las exigencias mínimas en materia de seguridad, pero en Argentina y en Yugoslavia continuó vendiéndose hasta los años 1982 y 1985, respectivamente. Sea como fuere, su despedida estuvo marcada por la frase escrita en una pancarta por los trabajadores que se encargaron de elaborarlo: “Naciste príncipe, mueres rey”. Para celebrar este cumpleaños, el próximo día 9 de septiembre se celebrará en el Circuito de Cataluña un encuentro con seiscientos Seat 600.