Publicado el: 16 noviembre de 2016

¿Sabías qué…? Una mujer, protagonista de la primera vuelta al mundo en coche

Una mujer, protagonista de la primera vuelta al mundo en cocheLa hegemonía masculina en el sector de la automoción fue puesta en entredicho por Clärenore Stinnes, la primera persona en circunnavegar el planeta al volante de un automóvil, el Adler Standard 6 entre 1927 y 1929.

Educada en el seno de una adinerada familia de Alemania, la joven Clärenore tomó parte en su primera competición automovilística en 1924 tras el fallecimiento de su padre, Hugo Stinnes. Recorrió la totalidad del continente europeo exhibiendo su habilidad al volante y acumulando victorias hasta llegar a Leningrado, ciudad que acogió la disputa de un gran premio organizado por el gobierno ruso. Pese a ser la única mujer que tomó parte en el evento, se adjudicó el triunfo final, confirmando su supremacía.

Sin embargo, la ambición de Clärenore no terminó ahí y, con el fin de demostrar la fortaleza de la industria automovilística alemana, se preparó para dar la vuelta al Mundo a bordo de un vehículo de la firma Adler. Además, logró financiar la expedición sin el apoyo económico de su familia, gracias a la gran suma de dinero que reunió a través de los patrocinadores.

La joven viajó a Fráncfort en mayo de 1927 para tomar contacto con el modelo empleado para el viaje, el Standard 6, un vehículo con un peso superior a las dos toneladas. La expedición quedaría completada con la presencia de dos mecánicos de la firma germana y con Carl Axel Söderström, un cinematógrafo de origen sueco que conoció a Clärenore tan sólo dos días antes de partir.

Tras abandonar Fráncfort el 25 de mayo de 1927, el entusiasmo que impregnó la aventura en sus comienzos se vino abajo a medida que las averías mecánicas comenzaron a reproducirse, hasta el punto de que, al alcanzar Praga, el embrague del Standard 6 desfalleció por completo.

Finalmente, y tras recorrer más de 30.000 kilómetros, alcanzaron tierras niponas un año después de haber comenzado su aventura. Desde allí, partieron en barco rumbo a tierras americanas.

Tras hacer escala en Hawaii, San Francisco y Panamá, la expedición alcanzó las costas de Lima para reemprender el viaje con destino a Los Andes. Un terreno demasiado escarpado para el Standard 6 que terminó por minar no sólo la moral del cinematógrafo sueco, sino también su salud.

Y es que ni siquiera las medicinas de Clärenore lograron contener la fiebre y los vómitos de su compañero. Los lazos entre ambos se estrecharon aún más y, finalmente, la joven germana tuvo que recurrir a las plantas curativas nativas para sanar su enfermedad. Una vez alcanzado Valparaíso, en Chile, mitigaron su cansancio en el trayecto marítimo que, con escala en Panamá, les condujo hasta Los Ángeles. Visitaron Vancouver y El Paso antes de cruzar Estados Unidos de lado a lado y llegar a Washington para reemprender el viaje de vuelta a Europa en barco.

Finalmente, y tras atravesar Francia, la expedición alcanzó Berlín. El fin de un viaje y el comienzo de una nueva vida, ya en matrimonio, para ambos.