Publicado el: 20 julio de 2017

La nueva movilidad en las grandes ciudades, a debate

movilidad_intSegún el estudio “Españoles ante la Nueva Movilidad”, elaborado por la revista Autofácil, la consultora Pons Seguridad Vial y la plataforma online de vehículos AutoScout 24, con la colaboración de ALD Automotive, siete de cada diez conductores españoles ya se plantean la posibilidad de adquirir un vehículo más respetuoso con el medio ambiente.

Esta cifra contrasta con la presentada un año antes en la primera edición de ese estudio, que revelaba que sólo el 58% de los encuestados consideraba el coche ecológico como una alternativa real.

En un contexto en el que multitud de grandes ciudades se están planteando la necesidad de restringir el tráfico rodado para disminuir las emisiones de contaminantes a la atmósfera, y en el que la normativa europea está obligando a los fabricantes de automóviles a hacer coches más limpios, cabe preguntarse si el vehículo, tal y como lo conocemos, se encuentra actualmente en vías de extinción.

La Generación Z, es decir, la compuesta por los nacidos en los albores del año 2000, muestra cada vez más una clara desafección por el automóvil, al dirigir sus intereses hacia un ocio más activo y hacia las nuevas tecnologías. Así, el coche ha pasado de ser un objeto de deseo a una mera herramienta de transporte. Si a ello se une la mayor dificultad de convivencia entre coches y habitantes de grandes ciudades, los nuevos modelos de movilidad compartida encuentran el entorno perfecto para su explosión.

El carsharing ya es, por tanto, una realidad en España. Modelos como Car2Go o Emov en Madrid, o Blablacar para viajes compartidos en toda España, son sólo los primeros en ponerse en práctica en nuestro país, aunque está previsto que, en los próximos meses, sean otras muchas las empresas que centren sus actividades en este nuevo modelo de movilidad compartida.

A todo ello hay que unir un nuevo actor, la bicicleta, cuyo uso se generaliza cada vez más. Se estima que más de la mitad de los desplazamientos que se llevan a cabo en automóvil en las grandes ciudades tienen una distancia máxima de cuatro kilómetros, una distancia que se puede cubrir en bicicleta. Como respuesta a este hecho, modelos como Bicimad en Madrid o Bicing en Barcelona ya son ejemplos que otras localidades como Bogotá o Buenos Aires ya toman como referencia.