Publicado el: 12 junio de 2017

Las mujeres, más prudentes al volante que los hombres según un estudio

mujer_intUn estudio ha demostrado que las mujeres cometen menos infracciones al volante y que su tasa de mortalidad en accidentes de tráfico es la mitad que la de los hombres.

La investigación ‘Mujeres conductoras en España. Implicación en accidentes de tráfico y comparación con los conductores varones’, realizada por la Fundación Eduardo Barreiros en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM dentro de la Cátedra Eduardo Barreiros ´Automóviles y Movilidad Sostenible´, ha demostrado que las mujeres son más responsables que los hombres al volante. Y no solo eso, sino que también están implicadas en menos accidentes de tráfico.

Para elaborar este estudio se han analizado hasta 200.000 accidentes de tráfico sufridos entre los años 2003 y 2014, según los cuales los varones superan los límites legales de alcohol o drogas hasta en cinco veces más ocasiones que las mujeres. De igual modo, el estilo de conducción de los hombres también suele ser más arriesgado, pues no solo sufren más accidentes conduciendo -el doble, concretamente-, sino que la tasa de mortalidad de ellos es igualmente superior a la de ellas.

En cuanto a los tipos de siniestros, los más habituales entre los hombres son los atropellos, los vuelcos y las colisiones frontales. Mientras tanto, las mujeres sufren más salidas de vía y más colisiones por alcance. De este estudio también se concluye que, en caso de verse implicados en un accidente de tráfico, el hecho de que haya dos varones deriva en una mayor peligrosidad del accidente. Esto significa que, en este caso, las probabilidades de que haya heridos o hasta fallecidos aumentan cuando hay un hombre detrás del volante.

Por otro lado, las mujeres sufren un número mayor de distracciones cuando están conduciendo, así como más olvidos en temas relativos al mantenimiento del vehículo o a pasar la ITV. Además, a pesar de ser más precavidas, mantienen una distancia de seguridad menor que los hombres, frenan más despacio y su tiempo de reacción es mayor. Los hombres, por su parte, perciben mejor las situaciones de peligro, pero incumplen más los límites de velocidad y asumen muchos más riesgos en su conducción, por lo general.