Publicado el: 14 julio de 2014

Especial Verano: Cómo mejorar la vida en el vehículo

Especial Verano: Cómo mejorar la vida en el vehículoEn los viajes largos, la comodidad de todos los ocupantes debe ser una prioridad. Independientemente del número de pasajeros, se deben tener en cuenta factores como la carga del equipaje, la seguridad de los niños o el transporte de mascotas.

 

1- Carga de equipaje.
2- Transporte de mascotas.
3- Viajar con niños.

1-     Carga de equipaje.

En todo momento es necesario conocer cuál es la carga máxima que acepta el vehículo, y que está indicada en la Ficha de Características Técnicas del vehículo. Es importante no sobrepasar en ningún momento este peso máximo, ya que podría causar importantes averías en el coche e incluso provocar graves accidentes.

En general, está prohibido transportar objetos que no estén destinados a uso privado o particular, a excepción de aquellos casos en los que se cuente con la debida tarjeta de transporte. Es decir, los turismos sólo están autorizados a transportar maletas, bultos o equipajes de sus pasajeros.

El equipaje y demás bultos deben ir colocados, en la medida de lo posible, en el maletero. Si éste no tiene capacidad suficiente, se pueden colocar en el interior del habitáculo, repartidos entre los asientos siempre que éstos no estén ocupados. Si el volumen de carga supera el del maletero y el de los asientos, es necesaria la instalación de unas barras, cofres de techo o remolques adicionales.

Todo bulto que se transporte debe estar colocado y sujeto adecuadamente. El conductor es el responsable último de la carga que transporta, por lo que si ésta se desprende del vehículo y cae ocasionando daños a la vía o a otros vehículos, se deberá hacer cargo de los mismos. La carga no podrá sobresalir de la planta del vehículo, excepto cuando lo haga por la parte trasera, en cuyo caso se deberá señalizar con un panel V-20 en el extremo posterior de la carga, de manera que quede constantemente perpendicular al eje del vehículo.

 

2-      Transporte de mascotas

El conductor debe mantener, en todo momento, su libertad de movimientos, el campo de visión necesario, y es responsable de la colocación de objetos y animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y los pasajeros.

–          Perros: Independientemente de su tamaño, si viajan en los asientos traseros deben ir sujetos con un arnés al cinturón de seguridad, con el recorrido suficiente como para poder cambiar de postura y viajar con comodidad, pero sin que permita que el animal invada las plazas delanteras. Si las plazas traseras están ocupadas, el perro puede viajar en el maletero vacío sin la bandeja superior, y es aconsejable que vaya también sujeto con un arnés para evitar que se golpee en movimientos bruscos del coche.

–          Gatos: Al ser animales más nerviosos, deben viajar en un transportín con cerradura, que debe viajar siempre sujeto con el cinturón de seguridad para evitar que, en caso de choque, salga despedido hacia delante. El transportín también es recomendable para perros pequeños –de menos de 15 kg-.

–          Roedores y pájaros: Deben viajar en su propia jaula, colocada en el coche de tal forma que, en caso de accidente, no impacte contra las plazas delanteras: en los asientos traseros sujeta mediante el cinturón o en el suelo tras los asientos delanteros.

 

3-      Viajar con niños

Los test de impacto que realizan las marcas de automóviles demuestran que un niño que viaje en brazos de su madre, en un impacto a sólo 5 km/h, podrá sufrir lesiones muy graves al no poder sujetarle adecuadamente e impactar contra los asientos delanteros o el parabrisas. El uso de dispositivos de retención es obligatorio.

–          Posición: Siempre deberían colocarse en los asientos traseros, excepto en aquellos casos en los que estos asientos ya estén ocupados por otros niños, y siempre con un dispositivo de retención adecuado. De no hacerlo, la Guardia Civil puede llegar a inmovilizar el vehículo.

–          Si la sillita no incluye fijación mediante Isofix, es necesario sujetarlas mediante el cinturón de seguridad. Una vez pasado el cinturón por las trabillas de la silla, es importante tensarlo todo lo posible y comprobar que no se mueve.

–          Es importante acomodar correctamente al niño. La mayoría de las sillas se pueden ajustar en altura y anchura del respaldo para adecuarlas todo lo posible a su talla. Una vez sentado, se debe colocar el cinturón de la sillita, lo suficientemente tenso para que no pueda desplazarse en exceso en un movimiento brusco del coche, pero sin apretar demasiado, lo que haría que viaje incómodo.

–          Se debe ajustar el cabecero de la silla para que la cabeza y el cuello del niño queden lo más protegidos posible. Según la DGT, las lesiones más frecuentes en niños de hasta 4 años se producen por no contar con una protección adecuada en esta zona.