Publicado el: 18 noviembre de 2014

Especial Invierno: Neumáticos de nieve, tipos y presión

Los neumáticos: Tipo, estado y presión
¿Qué cadena elegir?
¿Cómo se colocan las cadenas?

Los neumáticos: Tipo, estado y presión

Los neumáticos son responsables de mantener en todo momento el contacto entre el vehículo y el firme por el que se circula. Por eso, es vital mantenerlos en buen estado de conservación, pero también acertar con el tipo de neumático óptimo en cada momento del año. En la actualidad existen cuatro tipos distintos de neumáticos: de verano (los más habituales), M+S (indicados para barro y nieve), Todo tiempo (all-season) y de Invierno.

En zonas en las que se alcanzan medias inferiores a 7ºC durante el invierno, los neumáticos de verano dejan de ser aconsejables. Los marcados como M+S (Mud&Snow) ofrecen mayor facilidad para evacuar el barro y la nieve ligera del firme, pero habitualmente no resultan excesivamente eficaces a bajas temperaturas o con exceso de agua o barro. Los Todo tiempo resisten adecuadamente las temperaturas veraniegas, y están homologados para su uso invernal sin montaje de cadenas. Aunque proporcionan mejores prestaciones sobre hielo y nieve que los neumáticos de verano, por debajo de 7ºC o en firmes helados o con mucha nieve no son la opción más recomendable.

Los neumáticos de invierno, por el contrario, cuentan con una mayor cantidad de laminillas autoblocantes en la banda de rodadura, que facilitan una mayor eficacia en el desalojo de agua y hielo al circular, y que ofrecen mayor adherencia al firme. Es importante reservar su uso sólo a la temporada de más frío, ya que a altas temperaturas se desgastan mucho más rápido y pierden agarre.

Los talleres que comercializan estos neumáticos de invierno suelen ofrecer un servicio de pupilaje o almacén de las ruedas hasta la siguiente temporada. Esta es una circunstancia habitual en países del norte de Europa desde hace tiempo y es cada vez más frecuente en España para quieren viven en lugares fríos o donde no es habitual encontrar temperaturas superiores a los 10º en la temporada de otoño-invierno.

¿Qué cadena elegir? 

En aquellas situaciones en las que el usuario decide mantener sus neumáticos de verano durante todo el año pero puntualmente necesita circular por carreteras con alta concentración de nieve es posible colocar cadenas y aumentar la precaución en la conducción.

Existen tres tipos de cadenas:

  1. Con cuerpo metálico. Se tarda cerca de 15 minutos en colocarlas, pero es necesaria cierta práctica. Es imprescindible retirar las cadenas una vez que las condiciones climáticas dejan de ser adversas para evitar el desgaste de la cadena y el deterioro en el firme de la carretera.
  2. Las fabricadas en tela, también conocidas como calcetines de neumático. Son más fáciles de colocar y más baratas, pero tienen una vida útil más corta que las metálicas. Es imprescindible retirarlas una vez que la nieve escasea para evitar que se desintegren y puedan alterar la adherencia a la carretera.
  3. Cadenas líquidas. Se aplican directamente sobre la banda de rodadura y brindan unos kilómetros de adherencia en la nieve. Esta solución debe considerarse únicamente como de emergencia, ya que su duración es muy escasa y la adherencia que ofrecen, muy limitada.

¿Cómo se colocan las cadenas?