Publicado el: 12 abril de 2017

España, segundo país de Europa con más radares por kilómetro

España, segundo país de Europa con más radares por kilómetroCoyote, la plataforma de servicios de información de tráfico en tiempo real, ha revelado que España es el segundo país de Europa con más radares por kilómetro, solo superado por Italia.

Con más de 1.800 radares fijos, de tramo y móviles en las carreteras, España no es uno de los países con mayor número total de radares. Países como Italia o Francia superan con creces esta cifra. En las carreteras italianas hay activos 7.043 radares, mientras que en Francia cuentan con 3.324 dispositivos de control de velocidad. En el polo opuesto encontramos países como Polonia, con 1.059 cámaras de velocidad, o Bélgica, con 1.034.

Sin embargo, y según la plataforma de servicios de información de tráfico Coyote, España sí es uno de los países europeos con mayor número de radares si tenemos en cuenta los kilómetros de carretera. Según estos datos, España es el segundo país europeo con más radares por kilómetro, solo superado por Italia. Y es que, en nuestro país existen 0,8 radares por cada 100 kilómetros, mientras que en Italia la cantidad asciende a 1,5 radares cada 100 kilómetros.

Curiosamente, España e Italia son los únicos países que cuentan con áreas de prioridad residencial (APR). Además, España ha ido un paso más allá con la implantación de radares de cinturón y teléfono móvil desde 2015. Actualmente existen 233 dispositivos de este tipo en nuestro país capaces de captar 50 imágenes por segundo y determinar si se está utilizando el teléfono móvil o no se lleva el cinturón de seguridad abrochado.

Estos datos a nivel de radares se reflejan también en las sanciones a los conductores. De hecho, durante el último lustro, los radares de la DGT han aumentado su recaudación en un 37%: de los 120 millones de 2012 se ha pasado a los 164 de 2016. Sin embargo, este estricto control no se ve refrendado por una menor siniestralidad, ya que durante el 2016, los accidentes de tráfico y las víctimas mortales en carretera sufrieron un repunte tras trece años de descenso. En total, 1.160 personas perdieron la vida el año pasado en las carreteras españolas.