Publicado el: 10 enero de 2015

¿Cómo evitar sorpresas desagradables en el taller?

¿Cómo evitar sorpresas desagradables en el taller?La proliferación de talleres ilegales en todo el territorio español, que concentran ya el 20% de todas las reparaciones que se efectúan, ha llevado a la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM) a lanzar diez consejos para los usuarios que necesiten una reparación en su vehículo.

En 2014 eran 10.000 los negocios clandestinos de posventa repartidos por toda la geografía española que anteponen el precio a la seguridad y al rigor de la reparación, dejando a los conductores que se deciden por ellos completamente desprotegidos, al no disponer de facturas, presupuestos, ni las garantías de reclamación a las que tienen derecho por ley.

– La placa-distintivo, confianza a primera vista

La Ley obliga a los talleres a tener y mostrar de forma clara y visible la correspondiente identificación que demuestra que se trata de un taller autorizado, en la que debe constar su número de identificación en el registro industrial y su actividad.

Especialidad para evitar daños mayores

No todos los talleres están preparados y autorizados para realizar todas las operaciones. Si un taller se ofrece a realizar una reparación de una actividad para la que no está registrado, las averías pueden resultar más graves.

Siempre solicitar recibo de depósito

Se debe reclamar resguardo de depósito para dejar constancia de que el vehículo se ha quedado en ese taller. Así, si le pasara algo (robo, incendio del taller, etc.) es la única manera de poder reclamarlo. Y si figuran los kilómetros con los que se dejó, mejor aún, para asegurar que durante su estancia no se utiliza para cualquier otro fin que no sea su reparación.

El precio de los servicios, sin sorpresas

El usuario debe preguntar al taller por el coste de los diferentes servicios que pueda ofrecer, precio por hora de trabajo, etc. En todo caso se tiene derecho a pedir presupuesto escrito, que se debe aceptar y firmar antes de seguir adelante con la operación.

– Nunca sin factura

La factura no es una opción, es una obligación. Debe ser clara y especificar gastos, arreglos, piezas cambiadas y horas de trabajo, todo ello perfectamente desglosado por conceptos. Esta factura también es garante de que se cumpla el correspondiente pago del IVA. Por los talleres ilegales se dejan de recaudar 210 millones de euros anuales en este impuesto.

– Un trabajo con garantías

La ley protege al usuario si acude a un taller legalmente establecido y concede una garantía en la reparación durante 3 meses o 2.000 Km., salvo que la pieza tenga una garantía superior. Además hay muchos talleres que ofrecen una garantía comercial adicional. Pero no se podrá disfrutar de ninguno de estos derechos si no se cuenta con una hoja de depósito o la factura de la reparación.

– Siempre con piezas nuevas

El taller debe utilizar piezas de recambio nuevas. Si no las hubiera en el mercado o concurrieran otras circunstancias y el taller tuviera que utilizar piezas de recambio de segunda mano debe contar con la autorización del cliente. Y no siempre es válido, pues cuando se trata de elementos de la dirección, suspensión o neumáticos no pueden utilizarse recambios usados por motivos de seguridad.

– La limpieza habla bien del taller

Un taller ordenado y limpio no es sólo una cuestión estética. La limpieza y el aspecto externo e interno del centro dice mucho de cómo se trabaja en ese negocio. Es además buena señal de que se está ante un servicio de confianza y el resultado será el esperado. Por otro lado, la limpieza garantiza que los residuos que generan el mantenimiento o reparación del vehículo son gestionados adecuadamente y que se protege la salud de los trabajadores del taller.

– Comunicación es transparencia

No se debe dudar en preguntar al reparador por las averías o por cómo se van a reparar éstas. La transparencia entre el taller y el cliente debe ser máxima. Al dejar el vehículo es importante no olvidar anotar el número de teléfono y correo electrónico del establecimiento para poder consultar cualquier duda.

– El libro-taller, un completo historial de reparaciones

Aunque aún no está completamente implantado, el Libro-Taller es el informe con todas las operaciones realizadas en un vehículo a lo largo de su vida útil. A este registro, que será público, sólo podrán acceder talleres debidamente registrados, por lo que los negocios ilegales no podrán llegar a él.

– Colaboración ciudadana

Fijarse y tener en cuenta todos estos detalles es crucial para elegir un taller con todas las de la ley y así también minimizar el impacto de los talleres ilegales, que en los últimos seis años han generado unas pérdidas de más de 3.500 millones de euros al sector legalmente establecido. Además, por esta actividad pirata el Gobierno deja de ingresar 230 millones anuales en impuestos y cerca de 112,5 millones por cotizaciones sociales, lo que supone una bolsa de economía sumergida que perjudica a todos. Por esta razón, la colaboración ciudadana es imprescindible: ante cualquier sospecha de estar en un taller ilegal, se debe poner inmediatamente en conocimiento de la Guardia Civil. Ellos se encargarán de verificar si todo está en regla.