Publicado el: 13 noviembre de 2017

El Citroën C4 Cactus se renueva por completo

Citroen_C4_cactus_intEl Citroën C4 Cactus podría ser considerado el precursor del actual lenguaje de diseño de la firma gala. Su aspecto sigue siendo fresco y original; no obstante, el tiempo pasa para todos y hace ya casi cuatro años que salió a la venta. ¿Y qué significa esto? Pues que se encuentra más o menos a mitad de su vida comercial y que es necesario afrontar una renovación y adaptar su imagen al resto de la gama de productos de Citröen.

Para algunos supondrá una decepción y para otros una alegría, pero el nuevo Citroën C4 Cactus 2018 pierde los Airbumps -quedan pequeños resquicios en la zona lateral inferior-, aunque sí que mantiene las protecciones plásticas en los bajos de su carrocería. Se trata, además, de un restyling bastante profundo, ya que abandona la categoría SUV para meterse de lleno en el segmento de los compactos. Se puede decir, por tanto, que ha perdido parte de la esencia original con la que se dio a conocer.

A pesar de que ahora es 1 cm más largo -mide 4,17 m-, 2 cm más estrecho -1,71 m en total- y 5 cm más bajo -1,48 m, lo cual le aporta más aspecto de berlina-, su distancia entre ejes se mantiene en 2,60 m al estar asentado sobre la misma plataforma de su antecesor. Destaca la sensación de su techo flotante y un frontal con unos chevrones que se prolongan hasta las luces LED diurnas, como en el C3. Por su parte, en la trasera llaman la atención unos pilotos alargados con tecnología LED y efecto 3D que parecen ampliar la anchura del conjunto aun siendo más estrecho.

En su habitáculo se puede ver igualmente la herencia del nuevo Citroën C3, aunque es justo decir que los cambios tampoco son muy notables con respecto a su predecesor. Tiene una pantalla multimedia ´flotante´ de 7 pulgadas justo encima de los aireadores de la climatización. Asimismo, da un salto de calidad en cuanto a insonorización con la instalación de diversos materiales como aislante en el salpicadero o nuevas juntas en las puertas. Además, los asientos son más cómodos gracias a una espuma de mayor densidad.

Conviene resaltar que la personalidad juega un papel importante en este modelo a pesar de, ojo, no poder decorarse con un techo bi-tono, algo muy de moda últimamente. Sin embargo, Citroën ofrece hasta nueve colores diferentes para su carrocería, que se pueden combinar con cuatro paquetes de colores -blanco, negro, gris y rojo; tonos que estarán presentes en zonas como los antiniebla o la parte lateral inferior-.

La gama de motorizaciones inicial del Citroën C4 Cactus 2018 está conformada por un bloque de gasolina PureTech de tres cilindros y 1.2 litros en potencias de 82, 110 y 130 CV -el de 110 CV tiene la posibilidad de ser asociado a una transmisión automática EAT-, y por otro diésel BlueHDi de 1.6 litros y 100 CV.

No obstante, para otoño se espera que la oferta sea redonda a través de la incorporación de un propulsor 1.6 BlueHDi de 120 CV. Asimismo, ha mejorado su comportamiento con unos amortiguadores progresivos hidráulicos -como los del Citroën C5 Aircross que se comercializa en China y cuya denominación oficial es PHC-.

En lo que respecta a su tecnología, este nuevo modelo cuenta con tres tipos diferentes de conectividad y doce sistemas de asistencia a la conducción, como la alerta de cambio involuntario de carril, la frenada automática de emergencia, el avisador de ángulo muerto o el reconocimiento de señales.

Se espera que el nuevo Citroën C4 Cactus 2018 llegue a los concesionarios durante el primer tercio del año que viene, aunque en cualquier caso serán antes de que dé comienzo el verano. Será fabricado, como el modelo actual, en la planta que PSA Peugeot Citroën tiene en Villaverde, en Madrid. Por último, no existe aún información acerca de sus precios, pero sus tarifas no deberían aumentar en demasía con respecto a las del C4 Cactus a la venta en este momento.